La descapitalización de la Atención Primaria

descarga.jpgSon muchas las personas mayores que me comentan todos los días en la consulta lo que han vivido, lo que han visto y que ya no les sorprende nada. Debo estar yo entrando en esas edades y aunque todavía no los considero coetáneos de verdad que últimamente me sorprendo muy poco de las cosas que ocurren a mi alrededor.

A estas alturas del partido, desafortunadamente, soy capaz ya de entrever lo que va a suceder en el futuro y por eso, ya no me sorprendo de nada. En esta última entrada del blog, en el que he intentado describir la dificultad con la que un gestor tiene que enfrentarse a la hora de tomar decisiones, quisiera dedicar mis impresiones a aquellos gestores que tienen el enemigo dentro.

Claro está que probablemente no somos del todo libres para tomar decisiones. Que habitualmente somos esclavos de nuestras promesas realizadas con la mejor intención en épocas pasadas pero no tan remotas y que la mano política interfiere. En todas estas situaciones le damos un “menú de decisiones” para que otros decidan por nosotros.

Lo realmente terrible es cuando no podemos ni siquiera aportar un menú, sino que otros ya directamente nos dicen que decisiones debemos tomar y cuando las toman por nosotros. El enemigo está dentro. El enemigo está el el despacho de al lado, pero no te has dado cuenta. El enemigo vien a tu despacho y te da ideas de lo que tienes que hacer.

Actualmente estamos viviendo en la mayoría de los Servicios Públicos de Salud una incapacidad real para poder adaptarnos a las nuevas características del mercado laboral. Esto lo he aprendido en la EASP: “el problema que se repite todos los días a lo mejor no es un problema, es una característica” (Sergio Minué dixit). Y la característica de nuestro sistema, como el de todas las empresas, es la alta rotación de los profesionales, la volatilidad de los mismos y la dificultad para encontrar profesionales competentes. No vamos a entrar en los “porqués”, en los “cómo es posible” ni en las propuestas para mejorar el déficit de médicos (que es a lo que se reduce publicitariamente el problema).

Me gustaría comentar alguna de las soluciones que aportan los gestores, azuzados por las fuerzas oscuras de los Hospitales, aquellos jefes de Servicio agobiados por cumplir el decreto y Directores de Personal que tienen que cubrir vacantes. Sabemos que la Atención Primaria es un campo lleno de médicos que a lo mejor nunca debían haber escogido la especialidad. Así sin rodeos. Un elevado porcentaje de ellos eligieron Familia, porque la nota no les llegaba, esperando llegar de alguna manera al “cielo” del hospital, el sitio donde parece que van a ser más felices, más reconocidos y menos ninguneados. Aprovechando esta tormenta perfecta algunos gestores sin escrúpulos y otros sin competencias se permiten la osadía de pescar médicos en los “caladeros” de la Atención Primaria para llenar los huecos del hospital y usarlos para Médicos de Urgencias, Médicos del Trabajo, Médicos de Cuidados Paliativos, Médicos de  Consultas de Filtro, etc. Todo sea sacar de la reserva médicos anhelantes y disponer de ellos para saciar la voracidad del Hospital. Estas políticas extractivas de capital humano, tan frecuentes en Áreas de Gestión Sanitaria de zonas especialmente difíciles de dotar, son las políticas que deberían vigilarse, si queremos tener un Atención Primaria digna para los ciudadanos y útil para los gestores. De otro modo no es más de lo mismo.

Y al final se colaron…

Lo llevaban diciendo por activa y por pasiva. La Hemeroteca nos pone a todos en nuestro sitio y tenemos ejemplos de ello (aquí, aquí y aquí). No hay que irse muy lejos. Sólo con meter en el buscador Google “despolitizar SAS” y te salen 27.000 resultados. La cosa no sólo pintaba bien, sino que pintaba magnífica. Parece que suscribían las palabras del profe Pepe Martín. Este artículo, en muy pocas palabras, contiene párrafos tan demoledores como éste:

“La necesidad de profesionalizar la dirección de las organizaciones sanitarias es una constante en informes sobre política y gestión sanitaria. Por ejemplo, en el libro El Futuro de los Hospitales, producto de la participación de 68 expertos en gestión sanitaria, se otorga una importancia crucial a la independencia de los órganos de gobierno y dirección: “sin embargo, es una premisa básica que los hospitales del futuro cuenten con órganos de gobierno independientes del poder político o agente pagador que, sobre todo en el sector público, garantice la posibilidad de tomar decisiones ajenas a intereses electoralistas o populistas. También se reclama una gobernanza independiente de intereses corporativos, profesionales o populares”.”

Pues bien, como decía el futuro pintaba bien. Por fin íbamos a conseguir una gestión profesionalizada, libre de las injerencias políticas. Un cuerpo de gestores independientes, libres para tomar decisiones tal y como habíamos pedido en un post anterior. Esperemos que en el resto de la gran Andalucía esto sea así, porque en la parte que nos toca no va del todo bien. Profesionalización e independencia de los poderes políticos es lo que estamos buscando. Gestores preparados con amplia experiencia en organizaciones sanitarias (que son de las empresas más complejas a las que un gestor se puede enfrentar) es lo que se busca. Y también se buscan Gestores “vacunados” de la interferencia política, para tomar decisiones justas, con criterio de justicia distributiva, poniendo el foco en el beneficio del paciente y de toda una comunidad; pero también mirando al profesional de la organización como elemento más valioso de la misma.

Tomemos como ejemplo un Área de Gestión Sanitaria. Después de la purga, como bien apuntaba hace poco un blogger compañero, ha llegado la hora de los nombramientos. Esta es la foto de la noticia que vamos a analizar, sólo un poco por encima porque no hay que “escarbar” mucho.

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Es el acto de presentación del nuevo Equipo Directivo del AGSNA, aún no nombrado. La señora que está en el extremo izquierdo no la reconozco. Al resto si. Con corbata azul tenemos al nuevo Gerente del Área y a su lado su nuevo Director Médico. Entre los 2 suman la friolera de 1 año de Director de Unidad de Gestión Clínica de Primaria (cargo ostentado por éste último hace tiempo). Ambos son Médicos de Familia. El Gerente trabaja en el Servicio de Urgencias y el Director Médico en un Centro de Salud. La tercera persona por la izquierda es la nueva Directora de Enfermería, con la misma experiencia en Gestión que los otros 2, o sea breve. El primero por la derecha es el nuevo Director Económico Administrativo. Hasta ahora ha sido durante varios años responsable de Planes de Empleo de la Diputación de Almería. Ella es una personalidad influyente del partido que actualmente ocupa los despachos de Sevilla y él es Concejal del mismo partido en un pueblo de la comarca. Por lo tanto, de los 4 Directivos 2 de ellos tienen “cargo” político. Con corbata amarilla el Director General de Asistencia Sanitaria, con corbata oscura el Delegado de Salud y con chaqueta roja, la Delegada del Gobierno de la Junta de Andalucía, a los que agradecemos su presencia institucional como apoyo de los nuevos gestores. Por último, los otros 2 señores que posan en la foto son el alcalde del municipio y el Concejal de Sanidad, que en realidad no sabemos muy bien qué hacen allí, ya que el AGSNA es eso, un área de una comarca entera a la que pertenece el pueblo.

Como observamos: ni profesionalizado, ni despolitizado…ya nos la han colado.

No te metas en politica…

Toíndicedos hemos escuchado esa vocecita que nos ha empujado una y otra vez a alinearse con determinadas facciones liberales, conservadoras, reaccionarias, anarquistas, sindicalistas, ultraconservadoras, judeocristianas, izquierdosas, podemitas o cualquier grupo político o ideológico. No obstante, más fuertes han sido las voces que nos dicen “no te metas en política“; pero eso es imposible, uno no puede vacunarse de la política. Además de lo desacreditada que está la profesión politica, las posiciones que ocupamos nos aconsejan tener un perfil técnico, inmune al ideario político. Sabemos que no meterse en política, igual que no votar, no Sigue leyendo “No te metas en politica…”