El FINAL DEL CURSO LLEGÓ…

Hace ya 1 año que, indagando por la web de la Escuela de Salud Pública, recabé información del Diploma de Especialización en Gestión Clínica, organizado por dicha institución y cuya nueva edición, la número 24, está ahora en período de matriculación. Parece increíble, pero 1 año completo ha pasado ya.

         Es de todos conocido el prestigio de la formación desarrollada por la Escuela de Salud Pública, dependiente de la Consejería de Familias. Formación en diversos ámbitos de la sanidad, gestión, humanización, ética, etc. En mi caso, después de llevar 2 años dedicados a la gestión sanitaria en un centro hospitalario y apoyado por quien era, en ese momento, la directora gerente de mi centro, decidí iniciar un nuevo período formativo para intentar mejorar en aquello que ya estaba haciendo y que era la gestión de un centro hospitalario. La verdad, no era la primara formación al respecto que tenía porque, a diferencia de lo que puede parecer a muchos, en mi caso la formación académica fue mucho anterior al desarrollo profesional en el ámbito gestor. Aún recuerdo a aquellos compañeros que me miraban “raro” por dedicarme a estudiar gestión sanitaria y no únicamente temas relacionados con mi especialidad médica. Bueno, la vida es así y cada uno escoge el camino formativo que más le gusta, sin tener uno que ser un raro ni nada diferente a los demás. Como decía un profesor mío del instituto, en la campana de Gauss todos tenemos cabida.

         Tras un inicio de dudas en el Diploma, quizás porque mis expectativas eran superiores a lo que me había encontrado, fui encontrando que el curso estaba lleno de múltiples temas de gran interés y que podían aportarme una visión y formación de gran utilidad en mi trabajo diario.

         Ocurre que, a lo largo del curso, llega un cambio político en nuestra comunidad, entendido por muchos como una oportunidad de cambio histórico que permitiría nuevas formas de gestión en todos los ámbitos, incluido el sanitario, con la ilusión de que no se volvieran a cometer errores previos de nombrar cargos a dedo sin tener en cuenta la tan nombrada meritocracia.  ¡Bien, vamos por el camino correcto! Eso pensaba yo dentro de ingenuidad, mientras seguía avanzando nuestro Diploma de Especialización, módulo tras módulo, como margarita que fuéramos deshojando con el objetivo de que, en el mes de junio, pudiera contar en mi CV con el ansiado título. El final del curso ya está llegando!

         Cuál es mi sorpresa cuando en mi entorno laboral comienzan a llegar los cambios. Es verdad, se esperaba llegaran dichos cambios, pero no como han llegado. Si bien, como ya relaté en un post previo, estos cambios iban llenando las páginas de los medios informativos sanitarios diarios, siempre pensaba que serían para mejorar, para colocar en puestos de responsabilidad gestora a los mejores, a aquellos que por su formación académica y por su experiencia consiguieran que la situación de nuestros centros sanitarios mejora. Pero ha vuelto a ocurrir lo que siempre me había dicho mi madre “Antonio, no por mucho estudiar y formarse, se llega más lejos. Es mejor tener un buen padrino…”. ¡Cuanta verdad en esas palabras! No sólo no son buenos gestores, si no que muchos de ellos ni han desarrollado actividad gestora previa ni han tenido formación en dicho ámbito. Así, el cambio es imposible que llegue y la situación deja por los suelos a los que con el entusiasmo de mejorar hemos decidido formarnos continuamente en este ámbito que ahora parece puede desarrollar cualquiera, el de la gestión clínica. Entonces, me pregunto: ¿para que sirve todo esto de la formación en gestión?

La purga

Desde que tomara posesión el nuevo gobierno de la Junta de Andalucía liderado por el popular Juan Manuel Moreno Bonilla, en el mes de enero de 2019, el nombramiento de los responsables de las diferentes administraciones han sido un continuo que ha ocupado las portadas de los medios de comunicación. Dentro del ámbito sanitario, hemos ido conociendo quien ocupará los puestos de mayor responsabilidad. De este modo, la Consejería de Salud, que ahora incluye Familia, está liderada porJesús Aguirre Muñozy la gerencia del Servicio Andaluz de Salud, por Miguel Moreno Verdugo.

Tras estos 2 nombramientos, se ha producido el hecho que todo el mundo imaginaba que iba a ocurrir… Como si se tratara de la película La Purga: la noche de las bestias (2013. James DeMonaco), el cambio ha empezado a llegar hasta los equipos directivos de los hospitales y distritos. Rara es la mañana que nos levantamos sin la noticia del cambio de algún gerente. Los chats no han parado de sumar noticias de un cambio aquí, de un cambio allí, de cómo se ha comunicado dicho cambio en una ciudad, como han existido llamadas telefónicas con el cese, como a otros gerentes se les ha convocado en servicios centrales y se les ha comunicado in situ el cese, como han cesado a todos los directivos de una provincia en una tarde, como se han mantenido algún gerente actual, como ha llegado el gerente nuevo a un centro y casi no ha sido cesado el previo, como algún que otro gerente ha llegado de la mano de su director médico, etc. Los medios de comunicación también se han hecho eco de estos cambios, con páginas completas anunciando los ceses y los nuevos nombramientos. Como podemos ver, los medios y las formas han sido de lo más variado y variopinta. 

Aunque, inicialmente el cambio de los equipos directivos ha sido extrañamente lento, con posterioridad el cambio se ha producido de forma más acelerada y ha ocurrido a día de hoy en la mayor parte de los hospitales y distritos. A los que aún no ha llegado, me temo será cuestión de días… Suponemos que, en los próximos días, directores médicos, de enfermería, económicos y otros estarán todo el día pendiente de mail y teléfono porque son el siguiente escalón que puede ser sustituido. Como comentaba, con el símil de la película La Purga, parece que se ha abierto la veda, un tiempo en que se permite destituir a profesionales del mundo de la gestión sanitaria sin ton ni son, sin dar mucha explicación.

Ahora, llega el momento de pensar si no sería mejor que todos los puestos directivos estuvieran al margen de la política, que fueran siempre profesionales de la gestión, personas cualificadas, responsables, conocedoras de sus centros sanitarios y no personas vinculadas a un partido político o a otro. Las políticas generales de sanidad si van a depender del signo político del gobierno, pero quienes las desarrollan deberían estar al margen de este signo y centrarse únicamente en ser gestores, con el único objetivo de conseguir los mejores resultados en salud allí donde desarrollen su actividad profesional. Con lo vivido estas semanas, pienso que esto aún tardará en llegar…

¿Tendrá el nuevo gobierno andaluz la solución a las listas de espera en sanidad?

En pocos días se producirá un cambio en el gobierno de la Junta de Andalucía después de 36 años de gobierno del PSOE. Entre las propuestas estrella presentadas se encuentra, entre otras muchas medidas a aplicar en el ámbito de la sanidad, la de reducir las listas de espera de nuestra comunidad.

       El pasado 8 de enero 2019 me levantaba con el titular “Las listas de espera hospitalarias estallan por los aires en Granada”, publicado por el periódico digital El independiente de Granada. En el artículo se muestra como los hospitales de Granada, Virgen de las Nieves y San Cecilio, presentan los peores datos de demora quirúrgica, consultas externas y prueba diagnósticas, a gran distancia del resto de hospitales andaluces.

        Haciendo un análisis de los datos publicados, se puede comprobar que, efectivamente, en cuanto al tiempo de demora en lista de espera quirúrgica, desde el 2016 al 2018 ha existido un incremento progresivo, pasando de los 64 a los 115 días (incremento del 22.3% entre junio 2017 y junio 2018). Del mismo modo, Granada presenta un tiempo medio de respuesta (68 días) en consultas externas 15 días superior que el promedio de Andalucía y un tiempo medio de respuesta para pruebas diagnósticas también superior al resto de hospitales andaluces, con 92 días de demora y 10.490 pacientes pendientes de algún tipo de prueba diagnóstica. 

        Los partidos integrantes del nuevo gobierno, PP y Cs prometen un plan de choque para mejorar la sanidad pública andaluza, con reducciones en las listas de espera, cuyos plazos máximos se rigen por ley en Andalucía, acabar con el colapso en las urgencias, ampliar a diez minutos por paciente la atención primaria y el cribado de cáncer de colon a usuarios a partir de 50 años, entre otras.

Ahora queda esperar como estas promesas se hacen realidad, como se implementan las nuevas estrategias que consigan lo que parece difícil de conseguir en este momento. Sin duda, la mejora pasa por una mejora de la eficiencia de nuestro sistema sanitario, en el que se consiga un equilibrio entre la oferta y la demanda, si bien en este momento, para conseguir salir de la mala situación existente, la oferta debe incrementarse para conseguir, posteriormente, dicho equilibrio. 

        Si este hecho se consigue con el nuevo gobierno, mi enhorabuena y agradecimiento y el de todos aquellos ciudadanos que están esperando en las interminables listas de espera actuales. Si no se consigue, una gran decepción y una reflexión de todos de si la sanidad puede depender del signo político de un gobierno o debería ser una estrategia consensuada por todos. Yo, sigo apostando por esto último…

OPE + OPE + OPE = 3 OPEs

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       Enfado interno. Todos disfrutando de un estupendo día de la hispanidad y yo, como siempre en los últimos y únicos 43 años de mi vida, sentado delante de unos libros, un montón de apuntes y un ordenador. Objetivo: aprobar OPE (oferta de empleo público) 2017.

       Cual es mi sorpresa cuando, navegando por la red en un momento de descanso, me encuentro que la Administración andaluza acaba de anunciar un nuevo proceso de OPE 2018 y van 3.

Estabilización de personal en el Servicio Andaluz de Salud

       Desde 2013 se han publicado por parte de la Administración andaluza numerosos decretos y acuerdos con el objetivo de estabilizar al personal eventual del Servicio Andaluz de Salud (SAS):

  • Decreto 225/2013, de 10 de diciembre, por el que se aprueba la Oferta de Empleo Público para el año 2015 de los centros sanitarios del Servicio Andaluz de Salud.
  • Decreto 96/2015, de 3 de marzo, por el que se aprueba la Oferta de Empleo Público para el año 2015 de los centros sanitarios del Servicio Andaluz de Salud.
  • Decreto 130/2017, de 1 de agosto, por el que se aprueba la Oferta de Empleo Público para el año 2015 de los centros sanitarios del Servicio Andaluz de Salud.
  • Decreto 213/2017, de 26 de diciembre, por el que se aprueba la Oferta de Empleo Público para la estabilización de empleo temporal en la Administración de la Junta de Andalucía.

       A estos decretos, se le une el acuerdo de la Mesa Sectorial de Salud de Andalucía deFOTO 2 diciembre de 2016 sobre estabilización del que se beneficiaría el personal eventual estructural que se encontrara trabajando en los centros del SAS y, finalmente, el anuncio en Mesa Sectorial de 2 de octubre de 2018 donde se vuelve a anunciar la convocatoria de OPE 2018.

Europa y España: normativa contratación personal eventual

       Tras la Directiva Comunitaria sobre el trabajo de duración determinada, ha existido toda una evolución judicial y doctrinal que han puesto de manifiesto el abuso en la contratación de personal eventual en nuestro entorno. A destacar las famosas sentencias del Tribunal de Justicia de la Unión Europea de 14 de septiembre de 2016, que han causado un auténtico terremoto en el ámbito del sector público.

Cifras muy elevadas de contratación temporal en la mayoría de las Administraciones yFOTO 3.png servicios públicos de nuestro país, con niveles superiores al 30% en sanidad, han puesto de manifiesto la existencia de una normativa legal que no había conseguido frenar el abuso de este tipo de contratación.

       Todo indica que la situación actual es la ideal para poder conseguir una contratación estable en el Sistema Sanitario Público Andaluz, acabando con la situación de eventualidad y, por tanto, de inestabilidad laboral del personal sanitario. De este modo, se eliminan los problemas que esta situación estaba provocando para los profesionales y para la ordenación asistencial de diferentes centros sanitarios.

       Da la impresión de que ahora, tras múltiples sentencias, urge la estabilización del personal en el SAS, estabilización mediante interinación del personal eventual durante el año 2017 y las 3 OPEs anunciadas y en marcha, pero el desorden parece que invade todos estos procesos, provocando que, lo que a priori era una noticia y medida esperada por muchos, se haya convertido en un problema para los mimos.

       Este problema ha surgido cuando la ordenación de los procesos no es el correcto, solapándose en el tiempo. OPE tras OPE sin haberse resuelto la anterior; resoluciones definitivas que se alargan más de 3 años provocando situaciones bastante estrambóticas, como que opositores que pueden tener ya su plaza en el SAS tienen que seguir estudiando y presentándose a nuevos exámenes, con la correspondiente inversión de tiempo y dinero.

       La situación hace reflexionar: ¿Se gestionan de forma adecuada y ordenada las políticas de personal de nuestros servicios sanitarios? ¿Se gestiona como respuesta a sentencias judiciales o por necesidades reales del sistema?